Cuando se toca el saxofón (o el clarinete) con regularidad, puede resultar difícil mantener la motivación para practicar a diario y durante un largo periodo de tiempo. A menudo es más fácil dejar el instrumento en su soporte o guardarlo en su caja, limpio y reluciente, mientras las ganas de tocar se hacen más finas cada día. Uno también puede desanimarse cuando una pieza en la que está trabajando le parece demasiado difícil -o demasiado lenta- de aprender, lo que le deja desmotivado.
La pregunta obvia que puedes hacerte en esos momentos de duda es la siguiente: ¿cómo mantener la motivación para tocar el saxofón o el clarinete cuando no siento un deseo irrefrenable de hacerlo? ¿Cómo puedo, a largo plazo, desarrollar y mantener esas ganas de hacer música?
¿Qué es la motivación?
La motivación es un término complejo de definir. Los filósofos griegos se han ocupado de ello, seguidos muy de lejos por los psicólogos y los investigadores de la optimización de la organización del trabajo. Gracias a sus trabajos, se acordó que la motivación es una fuerza que nos impulsa , al tiempo que requiere una alimentación constante, mediante la definición de objetivos, manteniendo un equilibrio entre nuestras necesidades y nuestros deseos.
Si te apasiona tocar el saxofón o el clarinete, si tu objetivo es dominar estos instrumentos y las ganas de tocar se asemejan a una necesidad física, entonces te resultará mucho más fácil mantener la motivación para cogerlos y tocarlos. Sin embargo, una pasión, por fuerte que sea, puede desvanecerse, puede perderse detrás de otras cosas importantes en nuestras vidas, convertirse en menos prioritaria. Es entonces cuando resulta difícil mantener el ritmo. Encontrar el equilibrio entre lo que nos hace ser quienes somos y lo que nos da de comer en la tabla nunca ha sido tarea fácil.
Por eso es importante encontrar formas de mantener la motivación o de volver a encontrarla, y por suerte, hoy tenemos algunos trucos y consejos que compartir contigo.
Lo que te rodea importa más de lo que crees
Es esencial sentirse bien en el lugar donde se juega. Ya sea en el salón de tu casa, en el balcón o en un parque, tienes que estar a gusto, bien descansado y, sobre todo, cómodo. Un entorno de trabajo saludable, limpio y ordenado, bien iluminado y ventilado te permite alcanzar un nivel óptimo de concentración cuando tocas tu instrumento.
Si estás haciendo música en casa, asegúrate de tener suficiente espacio para moverte, junto con una luz limpia -natural o artificial-, tómate tu tiempo para relajarte, ¡y ponte a ello! Ajusta esos parámetros a tu gusto, para sentirte realmente "en casa" donde estés, sea donde sea. Pregúntate si prefieres estar solo en una habitación o con otras personas, tómate un tiempo para probar distintos lugares y múltiples disposiciones. No olvides tomarte descansos con regularidad e hidratarte bien, y no subestimes la fatiga auditiva si tocas a un volumen alto durante un periodo prolongado.
Hablando de volumen: si estás en un piso, seguro que tus vecinos agradecerán que hagas descansos a menudo, ¡e incluso puedes intentar tocar más suave de lo habitual para no molestarles demasiado! Tu estado de ánimo es tan importante como tu entorno, y también es posible "arreglarlo" a tu gusto, fijándote objetivos a corto, medio y largo plazo. Un objetivo a medio plazo podría ser saber tocar una composición entera, y uno a largo plazo, ¡formar parte de una banda! Tú decides qué dirección quieres tomar y hasta dónde quieres llegar.
Solo o acompañado, ¿cuál es la mejor manera de jugar?
Cada cual tiene su propia concepción de la música, su manera de oírla, de imaginarla. Por supuesto, practicar solo te permite cometer errores sin tener que enfrentarte al juicio de tus compañeros, pero la retroalimentación y los consejos, ya sean positivos o negativos, son esenciales para progresar. Y más cuando se habla de música.
A algunos les gusta hacer música en casa, mientras que otros prefieren reunirse con amigos o colegas en un café o un bar para montar un espectáculo. En general, es más fácil apreciar la música que hacemos cuando podemos compartir ideas con los demás. Tomar un tema que no es propio y hacerlo evolucionar, pasar de un instrumento a otro y luego tocarlo todo junto, por ejemplo. Es muy importante saber valorar lo que uno produce, pero crear una ósmosis con otros artistas es un sentimiento difícilmente comparable a ningún otro. Lo que hace bella a la música es cuando se comparte y se disfruta colectivamente, cuando sientes que alguien improvisa contigo la misma melodía.
Y para los que queráis recibir opiniones sobre vuestra interpretación, deberíais echar un vistazo a los numerosos grupos de Facebook que existen para que los saxofonistas y clarinetistas compartan lo que hacen y reciban algunos consejos, de modo que podáis mejorar y compartir vuestra pasión con gente como vosotros. EnSaxofón oChat avanzado para clarinetistas Los grupos de Facebook están llenos de recursos que te ayudarán a aprender.
Cuando amas no cuentas lo que cuesta, ¡y la versatilidad es clave!
Puede ser duro experimentar una falta de motivación. Pero cuando vuelve a rugir, el tiempo pasa tan rápido que resulta difícil percibirlo. Si puedes olvidarte tan fácilmente del paso del tiempo cuando realmente quieres jugar, también deberías permitirte periodos de descanso para que puedas dejar que la motivación vuelva a surgir.
Tienes que desafiarte a ti mismo para aceptar que a veces tardas un poco en hacerlo, para darte un poco de tiempo para hacer otra cosa. Si no te apetece tocar el saxofón o el clarinete, quizá ir a ver a alguien tocar te ayude a reavivar tu motivación. Y también funciona al revés: cuando sientes que ha llegado el momento, que realmente quieres tocar, tienes que aprovechar la oportunidad y darlo todo. Deja el reloj y el teléfono, coge el saxo o el clarinete y toca hasta que se te caigan los brazos (bueno, probablemente no tengas que llegar tan lejos, pero te haces una idea).
Encontrar el momento óptimo para jugar implica saber cuándo es necesario descansar para ser lo más eficiente posible. Es esencial alternar entre las distintas actividades, del mismo modo que se varían las comidas o las salidas. Dejar algo de espacio para las aficiones, el tiempo de ocio, el trabajo o los estudios, así como para pasar tiempo con los amigos o la familia, ayudará a reunir energía y a encontrar las ganas de jugar cuando llegue el momento.
Estés donde estés y hagas lo que hagas, tu cerebro y tu cuerpo necesitan versatilidad en tus actividades diarias, necesitan alternar momentos de actividad y periodos de descanso.
Asesoramiento profesional
Como colofón, el equipo de Syos quiere darle algunos consejos, a través de una lista no exhaustiva de sugerencias.
La verdadera clave es escuchar: ya sea a otros saxofonistas/clarinetistas, como hemos mencionado anteriormente, o a otros instrumentistas, para encontrar la inspiración y las ganas de tocar. También es muy eficaz elegir un solo que te guste, quizá de un estilo diferente al que estás acostumbrado a tocar, para salir de tu zona de confort y descubrir cosas nuevas, o incluso tocar piezas que ya domines y que te gusten mucho, para que tus recuerdos te ayuden a motivarte. Tocar todos los días, aunque sólo sean cinco minutos cada vez, para crear un hábito, ayuda mucho a la consistencia, que es la clave del éxito. Dejar el instrumento en el atril para poder verlo, grabarte o filmarte mientras tocas para detectar tus puntos débiles, e incluso probar a arreglar un tema para perfeccionarte y ver dónde tienes que editar o cambiar algunos elementos. Otra técnica eficaz para seguir practicando es marcarse algunas reglas o retos, por ejemplo, tocar sólo corcheas o sólo notas largas, o incluso intentar tocar algo una octava más baja de lo habitual.
También nos gustaría que nos dijeras en los comentarios qué técnicas utilizas TÚ para mantenerte motivado para tocar el saxofón o el clarinete a diario.
Además de estos consejos profesionales, hemos publicado artículos en nuestro blog para ofrecerte ejercicios para entrenar en casa:
También creemos firmemente en el hecho de que cuanto más fácil es, más quieres jugar. YBoquillas Syos ofrecen una facilidad de juego difícilmente comparable con otros. Esto es lo que opinan algunos de nuestros clientes al respecto:
Nick Pilgrim - "[...]La conclusión es que las boquillas Syos permiten al músico mucho control; para los estudiantes y aficionados significa que disfrutamos tocando y tenemos más confianza... ¡y así tocamos más y mejoramos! Fantástico".
Stephen McKenzie - "Toca muy bien, el tono es increíble y me permite acceder fácilmente a mis notas graves. En realidad hace que quieras tocar más porque es más fácil de tocar con ella y ese es el mejor beneficio de todos. Si una pieza te hace querer tocar siempre mejoraras a un ritmo mas rapido porque estas tocando mas y te diviertes mas haciendolo. ¡Me encanta la nueva boquilla! [...]"












