Durante años, Dan Forshaw tocó con una boquilla de apertura 8*, que describe como su setup habitual: algo abierto y flexible que permitía un sonido más amplio y expansivo. Como muchos músicos, simplemente era lo que había adoptado con el tiempo, sin motivo particular para cuestionarlo.
Hace poco, sin embargo, bajó su boquilla Signature a una 7*, y el cambio responde menos a la curiosidad o a una preferencia tonal que a algo práctico y físico: explica que ha estado lidiando con una enfermedad y fatiga, y que la apertura más grande había empezado a exigirle más de lo que solía, especialmente en términos de aire y resistencia.
En un momento del vídeo señala un tipo de pensamiento muy arraigado en la cultura del saxofón, según el cual las aperturas grandes y las cañas duras se interpretan como señales de seriedad o nivel técnico. Hace referencia a esa idea de los músicos que insisten en «una apertura de 12 estrellas y una caña del 5», y aunque lo dice con cierto humor, el mensaje de fondo es claro: estas elecciones suelen estar desconectadas de lo que el músico realmente necesita desde un punto de vista físico.
Con la 7*, las cosas empiezan a sentirse más fáciles casi de inmediato: la afinación se vuelve más estable, las notas se asientan con mayor rapidez y el esfuerzo global para producir sonido disminuye de forma notable, algo que él demuestra en lugar de limitarse a afirmar.
La realidad es que existen razones de salud y físicas por las que bajar de apertura puede tener mucho sentido, y esas razones no tienen por qué mermar el resultado. Él mismo demuestra que las notas graves salen con facilidad, el registro del altissimo sigue siendo accesible y el instrumento se siente menos resistente, incluso aunque el setup sea técnicamente «más pequeño» que antes.
Qué dicen los demás
Lo que destaca tanto como el propio vídeo es la cantidad de personas que en los comentarios describen haber llegado a un lugar similar, a menudo después de años haciendo exactamente lo contrario.
Una persona escribe:
«Cuando me mudé a Brum hace más de 35 años, reuní valor para ir a una sesión de jazz para principiantes en el centro de artes local. El que dirigía las sesiones era jamaicano y, en aquel momento, el mejor saxofonista de tenor de la ciudad. Le pedí consejo sobre aperturas y dureza de cañas. Me insistió en que me buscara un Otto Link metálico de 10* y usara una caña Rico del 4. Tenía un sonido enorme, pero el problema era que tenía que tomar una gran bocanada de aire cada compás. Ahora toco con una 7* y una caña del 2. Una vez le pregunté a Teddy Edwards en un concierto en Ámsterdam qué dureza de caña usaba, y me dijo que del 1,5-2. Le pregunté por qué nada más fuerte, y respondió que quería hacerse la vida más fácil. Que te mejores pronto, desde el punto de vista personal y también profesionalmente como médico.»
Otro músico describe un cambio más directo en el setup y sus consecuencias:
«Pasé a una Java T45 desde aperturas de 7*+. No miré atrás y mi afinación mejoró.»
Hay también un comentario que aborda la edad y la realidad física de manera directa y con sentido del humor:
«Yo uso una Berg Larsen 95/1 en mi tenor. Mido 1,68 m y peso 58 kg. No es poco para ser mujer, pero como cumpliré 75 a finales de mayo, ya no tengo ni de lejos la capacidad pulmonar de mis años jóvenes. Señoras, dejar que un hombre elija tu boquilla y la dureza de tu caña es como recibir clases de golf de ellos.»
Y otro que reflexiona sobre cómo cambia la perspectiva con el tiempo, especialmente cuando se ha dejado el instrumento durante una temporada:
«En la universidad era muy del tipo “cuanto más grande el número, mejor”. Pero mis veintes quedaron atrás y vuelvo al instrumento después de mucho tiempo sin tocarlo. Tocar con una 5 y cañas muy suaves mientras reconstruyo mi embocadura ha sido revelador en muchos sentidos.»
En conjunto, emerge un patrón: los músicos se van inclinando hacia setups que les permiten tocar durante más tiempo, con más comodidad y menos esfuerzo, aunque antes esos setups hubieran podido parecer demasiado pequeños o demasiado fáciles.
¿Quién es Dan Forshaw?
Dan Forshaw es una figura destacada del jazz británico: saxofonista, pedagógo y creador de contenido afincado en el Reino Unido. Imparte clases de saxofón en la Universidad de Cambridge y da conferencias sobre música en la London School of Theology, además de dirigir Sax.coach, una plataforma educativa online premiada y utilizada por saxofonistas de todo el mundo. Junto a su labor docente, mantiene una intensa agenda de conciertos a lo largo del año, con fechas previstas durante el verano, el otoño y el invierno, consultables en su sitio web.


























